JOHAN WOLFGANG GOETHE




EL SEÑOR
Mi siervo.

MEFISTÓFELES
¡Singular manera tiene de serviros, a fe! No son terrenas la
comida ni la bebida de ese insensato. El frenesí le impulsa a
lo lejos, y sólo a medias tiene conciencia de su locura. Pide al
cielo sus más hermosas estrellas y a la tierra cada uno de sus
goces más sublimes; y ninguna cosa, próxima ni lejana, basta
a satisfacer su corazón profundamente agitado.

EL SEÑOR
Aunque ahora me sirve sólo en medio de su turbación,
presto le guiaré a la claridad. Bien sabe el hortelano, cuando
verdea el arbolillo, que la flor y el fruto serán su adorno en
años venideros.

MEFISTÓFELES
¿Qué apostáis? Aun le perderéis si me dáis licencia para
conducirle poco a poco a mi camino.

EL SEÑOR
En tanto que viva sobre la tierra, no te sea ello vedado. El
hombre yerra mientras tiene aspiraciones.

MEFISTÓFELES



16

15