Bram Stoker


hizo en Whitby. Pero si llega el día antes de que se encuentre en la orilla,
entonces, a menos que lo lleven a tierra, no puede desembarcar. Y si lo
descargan, entonces los aduaneros pueden descubrir lo que contiene la
caja. Así, resumiendo, si no escapa a tierra esta noche o antes de la salida
del sol, perderá todo el día. Entonces, podremos llegar a tiempo, puesto
que si no escapa durante la noche, nosotros llegaremos junto a él durante
el día y lo encontraremos dentro de la caja y a nuestra merced, puesto que
no puede ser su propio yo, despierto y visible, por miedo de que lo descu-
bran.
No había nada más que decir, de modo que esperamos paciente-
mente a que llegara el amanecer, ya que a esa hora podríamos saber algo
más, por mediación de la señora Harker.
Esta mañana temprano, escuchamos, conteniendo la respiración, las
respuestas que pudiera darnos durante su trance. La etapa hipnótica tardó
todavía más en llegar que la vez anterior, y cuando se produjo, el tiempo
que quedaba hasta la salida del sol era tan corto que comenzamos a deses-
perarnos. Van Helsing parecía poner toda su alma en el esfuerzo; final-
mente, obedeciendo a la voluntad del profesor, la señora Harker dijo:
-Todo está oscuro. Oigo el agua al mismo nivel que yo, y ciertos
roces, como de madera sobre madera.
Hizo una pausa y el sol rojizo hizo su aparición. Deberemos esperar
hasta esta noche.
Por consiguiente, estamos viajando hacia Galatz muy excitados y
llenos de expectación. Debemos llegar entre las dos y las tres de la mañana,
pero en Bucarest tenemos ya tres horas de retraso, de modo que es impo-
sible que lleguemos antes de que el sol se encuentre ya muy alto en el cielo.
¡Así pues, tendremos todavía otros dos mensajes hipnóticos de la señora
Harker! Cualquiera de ellos o ambos pueden arrojar más luz sobre lo que
está sucediendo.
Más tarde. El sol se ha puesto ya. Afortunadamente, su puesta se
produjo en un momento en el que no había distracción, puesto que si hu-
biera tenido lugar durante nuestra estancia en una estación, no hubiéramos
tenido la suficiente calma y aislamiento. La señora Harker respondió a la
influencia hipnótica todavía con mayor retraso que esta mañana. Temo que
su poder para leer las sensaciones del conde esté desapareciendo, y en el
momento en que más lo necesitamos. Me parece que su imaginación co-
mienza a trabajar. Mientras ha estado en trance hasta ahora, se ha limitado
siempre a los hechos simples. Si esto puede continuar así, es posible que
llegue a inducirnos a error. Si pensara que el poder del conde sobre ella
desaparecerá al mismo tiempo que el poder de ella para conocerlo a él, me

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