Bram Stoker


-Pero, ¿por qué necesitan ustedes seguir buscándolo, si se ha ale-
jado de nosotros?
El profesor le tomó la mano y le dio unas palmaditas al tiempo que
respondía:
-No me pregunte nada al respecto por el momento. Después del de-
sayuno responderé a sus preguntas.
No aceptó decir nada más, y nos separamos todos para vestirnos.
Después del desayuno, Mina repitió su pregunta. El profesor la
miró gravemente durante un minuto, y luego respondió en tono muy triste:
-Porque, mi querida señora Mina, ahora más que nunca debemos
encontrarlo, ¡aunque tengamos que seguirlo hasta los mismos infiernos!
Mina se puso más pálida, al tiempo que preguntaba:
-¿Por qué?
-Porque -respondió van Helsing solemnemente- puede vivir durante
varios siglos, y usted es solamente una mujer mortal. Debemos temer
ahora al tiempo..., puesto que ya le dejó esa marca en la garganta.
Apenas tuve tiempo de recogerla en mis brazos, cuando cayó hacia
adelante, desmayada.




319

319