Por la fuerza tal vez de perlesía 16
alguno habrá en tal forma retorcido,
mas no lo vi, ni creo esto que pase. 18

Si Dios te deja, lector, coger fruto
de tu lectura, piensa por ti mismo
si podría tener el rostro seco, 21

cuando vi ya de cerca nuestra imagen
tan torcida, que el llanto de los ojos
les bañaba las nalgas por la raja. 24

Lloraba yo, apoyado en una roca
del duro escollo, tal que dijo el guía:
«¿Es que eres tú de aquellos insensatos?, 27

vive aquí la piedad cuando está muerta:
¿Quién es más criminal de lo que es ése 29
que al designio divino se adelanta? 30

Alza tu rostro y mira a quien la tierra 31
a la vista de Tebas se tragó;
y de allí le gritaban: "Dónde caes 33

Anfiareo?, ¿por qué la guerra dejas?"
Y no dejó de rodar por el valle
hasta Minos, que a todos los agarra. 36

Mira cómo hizo pecho de su espalda:
pues mucho quiso ver hacia adelante,
mira hacia atrás y marcha reculando. 39

Mira a Tiresias, que mudó de aspecto 40
al hacerse mujer siendo varón
cambiándose los miembros uno a uno; 42

y después, golpear debía antes
las unidas serpientes, con la vara,
que sus viriles plumas recobrase. 45

Aronte es quien al vientre se le acerca, 46
que en los montes de Luni, que cultiva
el carrarés que vive allí debajo, 48

tuvo entre blancos mármoles la cueva
como mansión; donde al mirar los astros
y el mar, nada la vista le impedía. 51

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