más lo odia Dios, por ello son al fondo
los fraudulentos aún más castigados. 27

De los violentos es el primer círculo;
mas como se hace fuerza a tres personas,
en tres recintos está dividido; 30

a Dios, y a sí, y al prójimo se puede
forzar; digo a ellos mismos y a sus cosas,
como ya claramente he de explicarte. 33

Muerte por fuerza y dolientes heridas
al prójimo se dan, y a sus haberes
ruinas, incendios y robos dañosos; 36

y así a homicidas y a los que mal hieren,
ladrones e incendiarios, atormenta
el recinto primero en varios grupos. 39

Puede el hombre tener violenta mano
contra él mismo y sus cosas; y es preciso
que en el segundo recinto lo purgue 42

el que se priva a sí de vuestro mundo,
juega y derrocha aquello que posee,
y llora allí donde debió alegrarse. 45

Puede hacer fuerza contra la deidad,
blasfemando, negándola en su alma,
despreciando el amor de la natura; 48

y el recinto menor lleva la marca
del signo de Cahors y de Sodoma, 50
y del que habla de Dios con menosprecio. 51

El fraude, que cualquier conciencia muerde,
se puede hacer a quien de uno se fía,
o a aquel que la confianza no ha mostrado. 54

Se diría que de esta forma matan
el vínculo de amor que hace natura;
y en el segundo círculo se esconden 57

hipocresía, adulación, quien hace
falsedad, latrocinio y simonía,
rufianes, barateros y otros tales. 60

De la otra forma aquel amor se olvida
de la naturaleza, y lo que crea,

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