del tyiunfo de Cristo y todo el fruto
que recoge el girar de estas esferas!» 21

Pareció que le ardiera todo el rostro,
y tanta dicha llenaba sus ojos,
que es mejor que prosiga sin decirlo. 24

Igual que en los serenos plenilunios
con las eternas ninfas Trivia ríe 26
que coloran el cielo en todas partes, 27

vi sobre innumerables luminarias
un sol que a todas ellas encendía,
igual que el nuestro a las altas estrellas; 30

y por la viva luz transparecía
la luciente sustancia, tan radiante
a mi vista, que no la soportaba. 33

¡Oh Beatriz, mi guía dulce y cara!
Ella me dijo: «Aquello que te vence
es virtud que ninguno la resiste. 36

Allí están el poder y la sapiencia 37
que abrieron el camino entre la tierra
y el cielo, tanto tiempo deseado.» 39

Cual fuego de la nube se desprende
por tanto dilatarse que no cabe,
y contra su natura cae a tierra, 42

mi mente así, después de aquel manjar,
hecha más grande salió de sí misma,
y recordar no sabe qué se hizo. 45

«Los ojos abre y mira cómo soy;
has contemplado cosas, que te han hecho
capaz de sostenerme la sonrisa.» 48

Yo estaba como aquel que se resiente
de una visión que olvida y que se ingenia
en vano a que le vuelva a la memoria, 51

cuando escuché esta invitación, tan digna
de gratitud, que nunca ha de borrarse
del libro en que el pasado se consigna. 54

Si ahora sonasen todas esas lenguas 55
que hicieron Polimnía y sus hermanas

349