ahora sabe en qué modo se enamora
de un justo rey el cielo, y en el brillo
de su semblante así lo manifiesta. 66

¿Quién creería en el mundo en que se yerra 67
que el troyano Rifeo en este arco
fuese la quinta de las santas luces? 69

Ahora ya sabe más de eso que el mundo
no puede ver de la divina gracia,
aunque su vista el fondo no discierna.» 72

Como la alondra que vuela en el aire
cantando, y luego calla satisfecha
de la última dulzura que la sacia, 75

tal pareció la imagen del emblema
del eterno poder, a cuyo gusto
todas las cosas adquieren su ser. 78

Y aunque yo con mis dudas casi fuese
cristal con el color que le recubre,
no pude estar callado mucho tiempo, 81

mas por la boca: «¿Qué cosas son éstas?»
me impulsó a echar la fuerza de su peso:
por lo cual vi destellos de alegría. 84

Y luego, con la vista más ardiente,
aquel bendito signo me repuso
para que yo saliera de mi asombro: 87

«Ya veo que estas cosas has creído
pues yo lo digo, mas no ves las causas;
y te están, aun creyéndolas, ocultas. 90

Haces como ése que sabe de nombre
las cosas, pero si otros no le explican
su sustancia, él no puede conocerla. 93

Regnum caelorum sufre la violencia 94
de ardiente amor y de viva esperanza,
que vencen la divina voluntad: 96

no como el hombre al hombre sobrepuja,
mas la vencen pues quiere ser vencida,
y con su amor, así vencida, vence. 99

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