subió, cual si estuviese perforado. 27

Allí se tornó voz, y por el pico
salió en palabras, como lo esperaba
mi corazón, en donde las retuve. 30

«La parte en mí que ve y que al sol resiste 31
siendo águila mortal -me dijo entonces-
ahora debes mirar atentamente, 33

pues de los fuegos que hacen mi figura,
esos por los que brillan mis pupilas,
son los más excelentes de entre todos. 36

Ese que en medio luce como el iris, 37
fue el gran cantor del Espíritu Santo,
que el arca trasladó de pueblo en pueblo: 39

ahora sabe ya el mérito del canto,
en cuanto efecto fue de su deseo,
por el pago que le ha correspondido. 42

De los cinco del arco de mis cejas, 43
quien del pico se encuentra más cercano,
consoló a aquella viuda por su hijo: 45

ahora sabe lo caro que resulta
el no seguir a Cristo, conociendo
esta vida tan dulce y su contraria. 48

Y aquel que sigue en la circunferencia 49
que te digo, en lo más alto del arco,
con penitencias aplazó su muerte: 51

ahora sabe que el juicio sempiterno
no cambia, aun cuando dignas oraciones
de lo de hoy abajo hace mañana. 54

El que sigue, conmigo y con las leyes, 55
bajo buena intención que dio mal fruto,
por ceder al pastor se tornó griego: 57

ahora sabe que el mal que ha derivado
de aquel buen proceder, no le es dañoso
aunque por ello el mundo se destruya. 60

Y aquel que está donde el arco desciende, 61
fue Guillermo, a quien llora aquella tierra
que a Federico y Carlos ahora sufre: 63

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