volvió a decir aquél: «No sube a este
reino, quien no creyera en Cristo, antes
o después de clavarle en el madero. 105

Mas sabe: muchos gritan "¡Cristo, Cristo!"
y estarán en el juicio menos prope 107
de aquel, que otros que a Cristo no conocen; 108

serán por el etíope afrentados
cuando los dos colegios se separen,
los para siempre ricos y los pobres. 111

¿A vuestros reyes qué dirán los persas
al contemplar abierto el libro donde
escritos se hallan todos sus pecados? 114

La que muy pronto moverá las plumas
y que devastará el reino de Praga,
de Alberto podrá verse entre las obras. 117

La pena podrá verse que en el Sena
causará, la moneda falseando,
quien por un jabalí hallará la muerte. 120

La insaciable soberbia podrá verse,
que al de Inglaterra y al de Escocia ciega,
sin poder aguantarse en sus fronteras. 123

Veráse la lujuria y vida muelle
de aquel de España y del de la Bohemia,
que ni supo ni quiso del valor. 126

Veráse al cojo de Jerusalén
su bondad señalada con la I,
y con la M el contrario señalado. 129

Veráse la avaricia y la vileza
de quien guardando está la isla del fuego,
donde Anquises su larga edad dejara; 132

en abreviadas letras su escritura
para dar a entender cuán poco vale,
que mucho anotarán en poco espacio. 135

Enseñará las obras indecentes
de su tío y su hermano, que una estirpe 137
tan egregia y dos tronos ensuciaron. 138

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