Pero tú que borrando sólo escribes, 130
piensa que aún viven Pedro y Pablo, muertos
por la viña que ahora tú devastas. 132

Puedes decir: «Tan fijo está mi amor
en quien quiso vivir en el desierto
y fue martirizado por un baile,
que al Pescador y a Pablo desconozco.» 135

CANTO XIX

Apareció ante mí la bella imagen
con las alas abiertas, que formaban
las almas agrupadas en su dicha; 3

un rubí parecía cada una
donde un rayo de sol ardiera tanto,
que en mis ojos pudiera reflejarse. 6

Y lo que debo de tratar ahora
ni referido nunca fue, ni escrito,
ni concebido por la fantasía; 9

pues vi y también oí que hablaba el pico,
y que la voz decía «mío» y «yo»
y debía decir «nuestro» y «nosotros». 12

Y comenzó: «Por ser justo y piadoso
estoy aquí exaltado a aquella gloria
que vencer no se deja del deseo; 15

y dejé tan completa mi memoria
en la tierra, que abajo los malvados
aun sin seguir su ejemplo, la veneran.» 18

Como un solo calor de muchas brasas,
de entre muchos amores, de igual modo,
salía un solo son de aquella imagen. 21

Y entonces respondí. «Oh perpetuas flores
de la alegría eterna, que uno sólo
me hacéis aparecer vuestros aromas, 24

aclaradme, espirando, el gran ayuno
que largamente en hambre me ha tenido,
pues ningún alimento hallé en la tierra. 27

Bien sé que si en el cielo de otro reino

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