quien es ya florentino y cambia y merca,
a Simifonte habría regresado, 62
donde pidiendo su abuelo vivía; 63

de los Conti sería aún Montemurlo; 64
los Cerchi habitarían en Acona,
los Buondelmonti acaso en Valdigrieve. 66

Siempre la confusión de las personas
principio fue del mal de las ciudades,
cual del vuestro el comer más de la cuenta; 69

y más deprisa cae si ciega el toro
que el cordero; y mejor que cinco espadas
y más corta una sola muchas veces. 72

Si piensas cómo Luni y Orbisaglia 73
han desaparecido, y cómo van
Sinagaglia y Chiusi tras de aquéllas, 75

oír cómo se pierden las estirpes
no te parecerá nuevo ni fuerte,
ya que también se acaban las ciudades. 78

Tienen su muerte todas vuestras cosas,
como vosotros; mas se oculta alguna
que dura mucho, y son cortas las vidas. 81

Y cual girando el ciclo de la luna
las playas sin cesar cubre y descubre,
así hace la Fortuna con Florencia: 84

por lo cual lo que diga de los grandes
florentinos no debe sorprenderte,
que ya su fama en el tiempo se esconde. 87

Yo vi a los Ughi y a los Catellini, 88
Filippi, Creci, Orrnanni y Alberichi,
ya en decadencia, ilustres ciudadanos; 90

y vi tan grandes como los antiguos,
con el de la Sanella, a aquel del Arca,
y a Soldanieri y Ardinghi y Bostichi. 93

junto a la puerta, que se carga ahora 94
de nueva felonía tan pesada
que hará que vuestra barca se hunda pronto, 96

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