y uno poner sus rayos en el otro,
y dar vueltas los dos de tal manera
que uno fuera detrás y otro delante; 18

y tendrá casi sombra de la cierta
constelación y de la doble danza
que giraba en el punto en que me hallaba: 21

pues tan distante está de nuestros usos,
cuanto está del fluir del río Chiana 23
del cielo más veloz el movimiento. 24

Allí cantaron no a Pean ni a Baco, 25
a tres personas de naturaleza
divina, y una de ellas con la Humana. 27

Las vueltas y el cantar se terminaron;
y atentas nos miraron esas luces,
alegres de pasar a otro cuidado. 30

Rompió el silencio de concordes númenes
luego la luz que la admirable vida
del pobrecillo del Señor narrara, 33

dijo: «Cuando trillada está una paja,
cuando su grano ha sido ya guardado,
a trillar otra un dulce amor me invita. 36

Crees que en el pecho del que la costilla 37
se sacó para hacer la hermosa boca
y un paladar al mundo tan costoso, 39

y en aquel que, pasado por la lanza
antes y luego tanto satisfizo,
que venció la balanza de la culpa, 42

cuanto al género humano se permite
tener de luz, del todo fue infundido
por el Poder que hiciera a uno y a otro; 45

por eso miras a lo que antes dije,
cuando conté que no tuvo segundo
quien en la quinta luz está escondido. 48

Abre los ojos a lo que respondo,
y verás lo que crees y lo que digo
como el centro y el círculo en lo cierto. 51

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