está la afortunada Caleruega
bajo la protección del gran escudo
del león subyugado que subyuga: 54

allí nació el amante infatigable 55
de la cristiana fe, el atleta santo
fiero al contrario y bueno con los suyos; 57

y en cuanto fue creada, fue repleta
tanto su mente de activa virtud
que, aún en la madre, la hizo profetisa. 60

Al celebrarse ya en la santa fuente
los esponsales entre él y la Fe, 62
la mutua salvación dándose en dote, 63

la mujer que por él dio asentimiento,
vio en un sueño ese fruto prodigioso
que saldría de aquél y su progenie; 66

y porque fuese cual era, aun de nombre, 67
un espíritu vino a señalarlo
del posesivo de quien era entero. 69

Fue llamado Domingo; y hablo de él
como del labrador que eligió Cristo
para que le ayudase con su huerto. 72

Bien se mostró de Cristo mensajero;
pues el primer amor del que dio prueba
fue al consejo primero que dio Cristo. 75

Muchas veces despierto y en silencio
lo encontró su nodriza echado en tierra
cual diciendo: «He venido para esto.» 78

¡Oh en verdad padre suyo venturoso!
¡Oh madre suya Juana verdadera, 80
si se interpreta tal como se dice! 81

No por el mundo, por el cual se afanan
hoy detrás del Ostiense y de Tadeo,
mas por amor del maná sin mentira, 84

en poco tiempo gran doctor se hizo;
por vigilar la viña, que marchita
pronto, si el viñador es perezoso. 87

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