Ahora piensa en quien fuese aquel colega 118
digno con él de mantener la barca
de Pedro en alta mar derechamente; 120

y este segundo fue nuestro patriarca;
por lo cual, quien le sigue, como él manda,
sabe que carga buenas mercancías. 123

Mas su rebaño, de nuevas viandas 124
se encuentra tan ansioso, que es difícil
que por pastos errados no se pierda; 126

y cuanto sus ovejas más se apartan
y más lejos de aquél vagabundean,
más tornan al redil faltas de leche. 129

Aún hay algunos que temen el daño
y a su pastor se estrechan; mas tan pocas
que a sus capas les basta poca tela. 132

Ahora, si te han bastado mis palabras
y si me has escuchado atentamente,
si recuerdas aquello que te he dicho, 135

en parte habrás tus ganas satisfecho
al ver por qué la planta se marchita,
y verás por qué causa yo te dije
"Que hace avanzar a quien no se extravía". 138

CANTO XII

Tan pronto como la última palabra
la bienaventurada llama dijo,
a girar comenzó la santa rueda; 3

y aún su vuelta no había completado,
cuando otra rueda giró en su redor,
uniendo canto a canto y giro a giro; 6

canto que tanto vence a nuestras musas
y sirenas en esas dulces trompas,
como la luz primera a sus reflejos. 9

Como se ven tras la nube ligera
dos arcos paralelos y de un mismo
color, cuando a su sierva envía Juno, 12

que aquel de fuera nace del de dentro,
al modo del hablar de aquella hermosa

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