bajó, precisaría capitanes
no preocupados de amasar dinero.» 84

«Puesto que creo que la alta alegría
que tu hablar, señor mío, me ha causado,
donde se inicia y cesa todo bien 87

la ves del mismo modo que la veo,
me es más grata; y también me causa gozo
pues contemplando a Dios la has advertido. 90

Gusto me diste, ponme en claro ahora,
pues me han causado dudas tus palabras,
cómo dulce semilla da amargura.» 93

Esto le dije; y él a mi «Si puedo
mostrarte una verdad, a tu pregunta
el rostro le darás y no la espalda. 96

El bien que todo el reino que tú asciendes 97
alegra y mueve, con su providencia
hace que influyan estos grandes cuerpos. 99

Y no sólo provistas las naturas
son en la mente que por sí es perfecta,
mas su conservación a un tiempo mismo: 102

por lo que todo aquello que dispara
este arco a su fin previsto llega,
cual se clava la flecha en su diana. 105

Si así no fuese, el cielo que recorres
tendría de este modo efectos tales
que no serían arte, sino ruinas; 108

y esto no puede ser, si los ingenios 109
que las estrellas mueven no son torpes,
y torpe aquel que las creó imperfectas. 111

¿Quieres que esta verdad te aclare un poco?»
Y yo: «No; pues ya sé que es imposible
que a lo que es necesario Dios faltase.» 114

Y él: «Dime, ¿no sería para el hombre
peor si no viviese en sociedad?»
«Sí -respondí- y la causa no preguntó.» 117

«¿Y puede ser así, si no se tienen
diversamente oficios diferentes?

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