De esta objeción pudiera liberarte
la experiencia, si alguna vez lo pruebas,
que es la fuente en que manan vuestras artes. 96

Coloca tres espejos; dos que disten
de ti lo mismo, y otro, más lejano,
que entre los dos encuentre tu mirada. 99

Vuelto hacia ellos, haz que tras tu espalda
te pongan una luz que los alumbre
y vuelva a ti de todos reflejada. 102

Aunque el tamaño de las más distantes
pueda ser más pequeño, notarás
que de la misma forma resplandece. 105

Ahora, como a los golpes de los rayos
se desnuda la tierra de la nieve
y del color y del frío de antes, 108

al quedar de igual forma tu intelecto,
de una luz tan vivaz quiero llenarle,
que en ti relumbrará cuando la veas. 111

Dentro del cielo de la paz divina 112
un cuerpo gira en cuyo poderío
se halla el ser de las cosas que contiene. 114

El siguiente, que tiene tantas luces, 115
parte el ser en esencias diferentes,
contenidas en él, mas de él distintas. 117

Los círculos restantes de otras formas 118
la distinción que tienen dentro de ellos
disponen a sus fines y simientes. 120

Así van estos órganos del mundo
como ya puedes ver, de grado en grado,
que dan abajo lo que arriba toman. 123

Observa atento ahora cómo paso
de aquí hacia la verdad que deseabas,
para que sepas luego seguir solo. 126

Los giros e influencias de los cielos,
cual del herrero el arte del martillo, 128
deben venir de los motores santos; 129

y el cielo al que embellecen tantas luces, 130

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