oído esto, cuando alguna planta
crezca allí sin semilla manifiesta. 117

Y sabrás que este campo en que te hallas,
repleto está de todas las simientes,
y tiene frutos que allí no se encuentran. 120

El agua que aquí ves no es de venero 121
que restaure el vapor que el hielo funde,
como un río que adquiere o pierde cauce; 123

mas surge de fontana estable y cierta,
que tanto del querer de Dios recibe,
cuando vierte en dos partes separada. 126

Por este lado con el don desciende
de quitar la memoria del pecado;
por el otro de todo el bien la otorga; 129

Aquí Leteo; igual del otro lado 130
Eünoé se llama, y no hace efecto
si en un sitio y en otro no es bebida: 132

este supera a todos los sabores.
Y aunque bastante pueda estar saciada
tu sed para que más no te descubra, 135

un corolario te daré por gracia;
no creo que te sea menos caro
mi decir, si te da más que prometo. 138

Tal vez los que de antiguo poetizaron
sobre la Edad de oro y sus delicias,
en el Parnaso este lugar soñaban. 141

Fue aquí inocente la humana raíz;
aquí la primavera y fruto eterno;
este es el néctar del que todos hablan.» 144

Me dirigí yo entonces hacia atrás
y a mis poetas vi que sonrientes
escucharon las últimas razones; 147
luego a la bella dama torné el rostro.

CANTO XXIX

Cantando cual mujer enamorada,
al terminar de hablar continuó:
`Beati quorum tacta sunt peccata.' 3

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