Y después comenzó: «Si mis palabras, 34
hijo, en la mente guardas y recibes,
darán luz a aquel "cómo" que dijiste. 36

La sangre pura que no es absorbida 37
por las venas sedientas, y se queda
cual alimento que en la mesa sobra, 39

toma en el corazón a cualquier miembro
la virtud de dar forma, como aquella
que a hacerse aquellos vase por las venas. 42

Digerida, desciende, donde es bello
más callar que decir, y allí destila
en vaso natural sobre otra sangre. 45

Allí se mezclan una y otra juntas,
una a sufrir dispuesta, a hacer la otra,
pues que procede de un lugar perfecto; 48

y una vez que ha llegado, a obrar comienza
coagulando primero, y avivando
lo que hizo consistente su materia. 51

Alma ya hecha la virtud activa
cual de una planta, sólo diferente
que una en camino está y otra ha llegado, 54

sigue obrando después, se mueve y siente,
como un hongo marino; y organiza
esas potencias de las que es semilla. 57

Aquí se extiende, hijo, y se despliega
la virtud que salió del corazón
del generante, y forma da a los miembros. 60

Mas cómo el animal se vuelve hablante
no puedes ver aún, y uno más sabio
que tú, se equivocaba en este punto, 63

y así con su doctrina separaba
del alma la posible inteligencia,
por no encontrarle un órgano adecuado. 66

A la verdad que viene abre tu pecho;
y sabrás que, tan pronto se termina 68
de articularle al feto su cerebro, 69

complacido el Primer Motor se vuelve

226