que cumpla mi deber antes de irme:
la piedad y justicia me retienen.» 93

Aquel que nunca ha visto cosas nuevas 94
fue quien produjo aquel hablar visible,
nuevo a nosotros pues que aquí no se halla. 96

Mientras yo me gozaba contemplando
los simulacros de humildad tan grande,
más gratos aún de ver por su artesano, 99

«Por acá vienen, mas con lentos pasos
-murmuraba el poeta- muchas gentes:
éstas podrán llevamos más arriba.» 102

Mis ojos, que en mirar se complacían
por ver lá novedad que deseaban,
en volverse hacia él no fueron lentos. 105

Mas no quiero lector desanimarte
de tus buenos propósitos si escuchas
cómo desea Dios cobrar las deudas. 108

No atiendas a la forma del martirio:
piensa en lo que vendrá; y que en el peor caso, 110
no irá más lejos de la gran sentencia. 111

Yo comencé: «Maestro, lo que veo
venir aquí, personas no parecen,
y no sé qué es: turbada está mi vista.» 114

Y aquel: «La condición abrumadora
de su martirio a tierra les inclina,
y aun mis ojos dudaron al principio. 117

Mas mira fijamente, y desentraña
quiénes vienen debajo de esas peñas:
podrás verlos a todos doblegados.» 120

Oh soberbios cristianos, infelices,
que enfermos de la vista de la mente,
la fe ponéis en pasos que atrás vuelven, 123

¿no comprendéis que somos los gusanos
de quien saldrá la mariposa angélica
que a la justicia sin reparos vuela? 126

¿de qué se ensorberbecen vuestras almas,
si cual insectos sois defectuosos,

168