privarme de él, llevándote lo eterno,
porque una lagrimilla me lo quita?
mas yo tendré el gobierno de lo otro.» 108

«Bien sabes que en el aire se recoge
el húmedo vapor que se hace agua,
en cuanto sube donde encuentra el frío. 111

Llegó aquel mal querer, que males busca 112
con su sabiduría, y humo y viento
movió con el poder de que es dotado. 114

El valle entonces, cuando cayó el día,
se cubrió desde el monte a Protomagno 116
de niebla; y todo el cielo se nubló, 117

y el aire denso convirtióse en agua;
cayó la lluvia, y vino a los barrancos
toda la que la tierra no absorbía; 120

y como se juntara en torrenteras,
tan veloz en el rfo principal
cayó, que nada pudo retenerla. 123

Mi cuerpo helado, en donde desemboca
halló al soberbio Arquiano: y éste al Arno
lo arrastró, deshaciendo de mi pecho 126

la cruz que hiciera del dolor vencido;
me volteó en la orilla y en el fondo,
y me cubrió y ciñó con sus botines.» 129

«Ay, cuando al mundo regresado hayas,
y descansado de la larga ruta
-siguió un tercer espíritu al segundo- 132

recuerdame, soy Pía, me hizo Siena,
Maremma me deshizo: bien lo sabe
aquel que, luego de poner su anillo, 135
con su gema me había desposado.» 136
CANTO VI

Cuando se acaba el juego de la zara,
el perdedor se queda algo mohino
y triste aprende, repitiendo lances; 3

con el otro se va toda la gente;
cuál va delante, cuál detrás le agarra,
cuál a su lado quiere darle coba; 6

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