sombras que van en torno no se engañan,
¿mas de qué sirve a mis miembros ligados? 81

Si acaso fuese al menos tan ligero
que anduviese en un siglo una pulgada,
en el camino ya me habría puesto, 84

buscándole entre aquella gente infame,
aunque once millas abarque esta fosa,
y no menos de media de través. 87

Por aquellos me encuentro en tal familia:
pues me indujeron a acuñar florines
con tres quilates de oro solamente.» 90

Y yo dije: «¿Quién son los dos mezquinos
que humean, cual las manos en invierno,
apretados yaciendo a tu derecha?» 93

«Aquí los encontré, y no se han movido
-me repuso- al llover yo en este abismo 97
ni eternamente creo que se muevan. 96

Una es la falsa que acusó a José;
otro el falso Sinón, griego de Troya: 98
por una fiebre aguda tanto hieden.» 99

Y uno de aquéllos, lleno de fastidio
tal vez de ser nombrados con desprecio,
le dio en la dura panza con el puño. 102

Ésta sonó cual si fuese un tambor;
y maese Adamo le pegó en la cara
con su brazo que no era menos duro, 105

diciéndole: «Aunque no pueda moverme,
porque pesados son mis miembros, suelto
para tal menester tengo mi brazo.» 108

Y aquél le respondió: « Al encaminarte
al fuego, tan veloz no lo tuviste:
pero sí, y más, cuando falsificabas.» 111

Y el hidrópico dijo: «Eso es bien cierto;
mas tan veraz testimonio no diste
al requerirte la verdad en Troya.» 114

«Si yo hablé en falso, el cuño falseaste
-dijo Sinón- y aquí estoy por un yerro,

113