El Bhagavad Gita




8. Dice cosas como: "En este mundo no existe la Verdad, ni tampoco la moral, ni tam-
poco Dios. La causa del nacimiento no es más que la voluptuosidad sexual de los pre-
decesores: ¡No hay ley que gobierne esta creación!"

9. Cientos de incontenibles e insaciables deseos torturan su alma, llena de hipocresía,
arrogancia e insolencia. Se aferra firmemente a sus confusas ideas, y prosigue con in-
dolencia por el camino de la iniquidad.

10. Debido a esto, el temor y la preocupación acosan durante toda su vida a los hombres
de esta naturaleza, no abandonándoles hasta el momento de su muerte. Su única
meta es gozar de los placeres sensuales, firmemente convencidos de que esto es to-
do lo que hay, al carecer de otras miras superiores.

11. Acuciados por cientos de deseos y vanas esperanzas, se esfuerzan denodadamente
por acumular riquezas y bienes. Viven con el único propósito de satisfacer sus de-
seos egoístas, siendo el odio y la lujuria su único refugio.

12."Esto es lo que he conseguido hoy --dicen ellos--, y con esto podré realizar tal de-
seo. Esto es cuanto ahora poseo, pero quiero poseer más."

13. "He aniquilado a tal enemigo --dicen ellos--, y a otros más he de aniquilar tam-
bién. Soy un hombre poderoso y gozo de cuanto quiero en esta vida: tengo éxito,
poder y felicidad."

14. "Soy rico y he nacido en familia noble --dicen ellos--, ¿quién se podría comparar a
mí? Con mi dinero costearé ceremonias religiosas para obtener bendiciones y viviré
dichoso." Viven engañados en la oscuridad de la ignorancia.

15. Acosados por millares de pensamientos impuros, descarrían apresándose en las re-
des de la ilusión; entregados por completo a los placeres de los sentidos, se esclavi-
zan a ellos, cayendo en el más inmundo de los infiernos.

16. Engreídos en su vanagloria, con el juicio alterado por el poder, el orgullo y la rique-
za, ofrecen con hipocresía vanos sacrificios por pura ostentación, pues no tienen ya
respeto alguno por la ley divina.




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