El Bhagavad Gita




KRISHNA:

40. Ni en este mundo, ni en el que haya de venir, puede perderse un hombre tal. Pues un
hombre que obra el bien, oh hijo mío, nunca ha de conocer el sendero de la muerte.

41. Irá al cielo en donde moran los que hacen el bien, y allí vivirá por muchos años.
Después de lo cual, este hombre que no obtuvo el Conocimiento del Espíritu, ha de
nacer de nuevo en un hogar venturoso en el que habite el bien.

42. Incluso puede nacer en una familia de Yoguis, donde ya brille la sabiduría del Yoga.
Pero nacer en una familia tal es algo muy raro en este mundo.

43. Y comienza su nueva vida, recobrando entonces el mismo nivel de sabiduría que él
había adquirido en su vida anterior, y desde ese nivel continúa esforzándose, mas
siempre yendo hacia adelante, apuntando a la perfección.

44. Porque su antiguo anhelo y su búsqueda vehemente le empujan siempre hacia ade-
lante: aquél que en verdad desea conocer el Yoga va más allá de las palabras de los
libros.

45. Y de este modo, el Yogui, esforzándose sin prisa pero sin pausa, con su alma limpia
de pecado, después de muchas vidas alcanza la perfección, el Fin Supremo.

46. ¡Oh, Arjuna, sé tú un Yogui! Porque el auténtico Yogui va más allá que aquéllos que
sólo siguen el sendero de la austeridad, o de la mera sabiduría o de la mera acción.

47. Y el más grande de todos los Yoguis es aquél que tiene una fe total e incondicional y
que con toda su alma me ama a Mí.




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