El Bhagavad Gita




26. El sabio no debe confundir la mente de los ignorantes que actúan apegados al resul-
tado de sus acciones; más bien, debe ejecutar sus acciones con desapego y devoción
y así estimularlos a que hagan lo mismo.

27. En este mundo temporal todas las acciones suceden por intervención de los tres Gu-
nas, fuerzas de la naturaleza. Mas el hombre, engañado por la ilusión del "Yo",
piensa: "Yo soy el hacedor."

28. Pero el conocedor de la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones ma-
nifiestas, sabe que algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras. Libre en-
tonces de su esclavitud, ya no pretende ser el hacedor.

29. Aquéllos que viven sometidos a la ilusión de los tres Cunas, se ven afectados por sus
influencias. Mas no perturbe el sabio, que conoce el Todo, al ignorante que aún no
puede verlo.

30. Ofréceme todas tus acciones, y no hagas caso a tu mente, depositándola en lo Su-
premo. Libre de pensamientos egoístas y esperanzas banales, lucha, sintiendo la paz
en tu interior.

31. Todos aquéllos que sigan mi doctrina y tengan fe en Mí, realizando su trabajo con
pureza y buena voluntad, definitivamente encuentran libertad.

32. Pero todos aquellos hombres ciegos que no siguen mi doctrina y actúan con maldad,
guiados por su mente confusa, perdidos están.

33. Al igual que todos los seres siguen el orden de la naturaleza, también el sabio actúa
de acuerdo con los impulsos de su propia naturaleza. ¿Qué necesidad hay de deso-
bedecerla?

34. El odio y la ansiedad por las cosas de este mundo provienen de la naturaleza inferior
del hombre. Malo es caer bajo estas dos influencias, pues son los dos enemigos del
que recorre este camino.


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Janaka era un rey de la antigüedad que por sus obras se ha convertido en un símbolo de karma-




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