El Bhagavad Gita




71. Y aquél que tan sólo escucha, mas con ferviente fe, limpiando así su corazón de toda
duda y desconfianza, también se libera de sus sufrimientos y alcanza el estado de
dicha que corresponde a los hombres que actúan con rectitud.

72. ¡Or Arjuna! ¿Has escuchado mis palabras con atención y en comunión silenciosa
con tu alma? ¿Se ha desvanecido ya la ilusión producida por tu ignorancia, arrasada
por el brillo de la Luz interior de tu Espíritu?



ARJUNA:



73. Por tu Gracia he podido ver mi Luz interior, que ha disipado toda mi ignorancia,
librándome así de la angustia que en mí producía la ilusión. En mi mente ya no
queda duda alguna y mi fe en Ti es firme: Ahora puedo decir: "¡Que se haga tu vo-
luntad!"



SANJAYA:



74. Éstas fueron las palabras de gloria que escuché en el diálogo entre Arjuna y el Señor
de los señores, lo cual arrebató mi alma, dejándome maravillado y en continuo éx-
tasis.

75. Mediante un don especial que me fue concedido por Vyasa, he podido escuchar la
revelación del Silencio Secreto. He podido oír los secretos del Yoga tal y como fue-
ron enseñados por Krishna, el Maestro Manifestado.

76. ¡oh gran rey! Aún recuerdo las palabras de sagrado éxtasis que surgieron en la con-
versación entre Krishna y Arjuna, y mi alma siente un regocijo incontenible.

77. Y aún recuerdo, y por siempre recordaré, la gloriosa visión del Dios de los dioses,
desbordándose mi alma en gozo una y otra vez.




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