El Bhagavad Gita




61. Oh Arjuna! Dios mora en el corazón de todos los seres, y en el tuyo propio. Y este
maravilloso Poder controla a todas las cosas como si fueran sus marionetas, hacién-
dolas girar sobre la línea del tiempo.

62. ¡Oh guerrero victorioso! Ve a Él y ofrécele tu vida entera si quieres encontrar la
salvación. Por Su Gracia, conseguirás la paz suprema, regresando así a tu hogar, la
Morada Eterna.

63. Te he revelado la sabiduría de la visión espiritual, y también el Conocimiento que es
el secreto más alto de todos los misterios ocultos. Medita en ello sumergiendo tu
alma en el más profundo silencio, y permaneciendo en esta condición, haz lo que
quieras con plena libertad.

64. Escucha: Mi Palabra Suprema es el más profundo secreto del silencio. Y porque te
amo, te hablaré ahora de la salvación.

65. Entrégame tu mente y tu corazón, dedícame todas tus ofrendas y adórame; si haces
esto, te prometo que vendrás a Mí y te harás uno conmigo, pues en verdad te amo.

66. Deja atrás todas las cosas que te atan y ven a Mí en busca de tu salvación. Yo te
libraré de todo apego y destruiré la atadura que te une al karma creado por tus ac-
ciones. Ya no hay por qué temer.

67. Jamás se han de revelar estos secretos a alguien que no ofrezca su amor, o que no
esté autodisciplinado, o alguien que no quiere oír o que tan solo pretende discutir.

68. Mas aquél que, unido a Mí por un estrecho lazo de amor y devoción, le hable de esta
Suprema Doctrina a aquéllos que buscan el amor y la Verdad, éste en verdad viene
a Mí.

69. Pues éste es el servicio más alto que un hombre puede hacer por Mí. Entre toda la
especie humana que puebla la tierra, éstos son los hombres que Yo más amo.

70. La contemplación de la Luz interior a través del ojo espiritual es la adoración de
aquél que habla de Mí en discursos espirituales y cuyas palabras surgen de la me-
ditación. Lo afirmo con certeza.




110

110