El Bhagavad Gita




Espíritu Infinito el que lo hace, con seguridad este hombre tiene nublada su visión
espiritual, por lo cual, no puede ver la Verdad.

17. Aquél que ya se ha liberado de todo vestigio de egoísmo, y cuya mente ya sólo con-
cibe el bien, incluso aunque exterminase a todos estos guerreros, no sería él el eje-
cutor, por lo cual, no queda ligado a semejante acción.

18. Mientras que la acción permanece en estado de idea, tan sólo hay un conocedor, un
conocimiento, y lo conocido. Mas cuando de la idea se pasa a la acción y ésta se
realiza, lo que hay entonces es un ejecutor, la acción, y lo ejecutado.

19. El conocimiento, el ejecutor, y lo ejecutado pueden ser de tres clases según sus cua-
lidades y de acuerdo a la ciencia de los Gunas. Te explicaré ahora acerca de esto.

20. Una vez obtenido aquel Conocimiento, mediante el cual se puede ver que todas las
cosas están mantenidas por la misma Esencia Única, ves lo infinito en todas las co-
sas finitas. Llegado este estado, se puede decir que se ha alcanzado el Conocimiento
Puro.

21. Mas aquél que vive en la ignorancia, ve todas las cosas como entidades separadas en
su infinita diversidad y diferenciadas por sus propias limitaciones: este conoci-
miento es impuro.

22. Y si alguien egoístamente considera algo como lo más importante para él, diferen-
ciándolo del todo, prefiriéndolo como algo aparte de la Unidad y la multiplicidad,
este hombre vive en la oscuridad, engañado por la ilusión y la ignorancia.

23. Cuando se realiza una acción como servicio desinteresado y acto de adoración, en
paz mental y sin apegos, libre ya de la esclavitud a su ego, capacitado de constancia
y determinación, que no se inmuta ante la derrota ni la victoria, conservando siem-
pre su paz interior: pura es la naturaleza sáttvica de este hombre.

27. Mas el hombre que, sometido a la esclavitud de los instintos de sus pasiones, trabaja
únicamente con fines egoístas, por demás ambicioso, agresivo y vicioso, y cuyos
únicos estímulos son el placer y el dolor: este hombre posee la naturaleza impura de
los Rajas.




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