El Bhagavad Gita




del poder y la riqueza. E igualmente, aquéllos cuya naturaleza es preponderante-
mente tamásica adoran a los espíritus nocturnos66, fantasmas y fuerzas elementales67.

5. Debido a esto, hay farsantes ostentosos que, motivados por el deseo de poder y sus
pasiones, se someten a terribles austeridades68 que no vienen prescritas por los libros
sagrados, y se apartan de la actitud piadosa:

6. En su locura, torturan sus cuerpos y las energías vitales que en él residen, por lo tanto
a Mí, que moro en ellos. Has de saber, oh Arjuna, que sus mentes tienen tendencias
demoníacas.

7. Ahora te voy a hablar de los tres tipos de alimentos, de las tres clases de sacrificios,
de los tres estados de armonía, y de las tres formas de hacer caridad.

8. Los alimentos puros dan salud, equilibrio mental, vitalidad y vigor para vivir una lar-
ga vida; son sabrosos, nutritivos, y dan armonía al cuerpo. El hombre puro sólo come
alimentos puros, encontrando su paladar deleite en ellos, y alegría su corazón.

9. Los hombres de naturaleza rajásica prefieren los alimentos rajásicos: agrios, picantes,
salados y ardientes. Mas esto les produce pesadez, molestias y enfermedades.

10. Los hombres de naturaleza tamásica, que viven aturdidos por la ignorancia, sienten
predilección por los alimentos rancios, desabridos, guardados y viejos, sobras de
comida de días anteriores y, en general, alimentos impuros no dignos de ser ofreci-
dos al Señor.

11. Se puede decir que un sacrificio es puro cuando se hace como una ofrenda de adora-
ción y de acuerdo siempre con la Ley Eterna. Sin apego a sus frutos, cobijando en
el corazón el sentimiento de "es mi deber". Esto es propio de los hombres de natu-
raleza sáttvica.


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Rakshasas eran duendes que se inclinaban a las bajas pasiones y que molestaban a los oferentes
mientras ofrecían sus ritos a los dioses. Yakshas eran seres que poseían poderes extraordinarios siendo
además responsables de la prosperidad y la riqueza.
67
Los pretas eran espectros errantes sobre los que reinaba Shiva. Representaban las fuerzas de la no-
che y la muerte. Los bhutas eran huestes de demonios.
68
Se refiere a la práctica del tapas, la acumulación del calor vital: es un medio para adquirir poder
sobre sí mismo y sobre el universo. El exceso de tapas es una falta grave y genera tendencias demoníacas.




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