Julio Cortazar ¾ Bestiario


desperté: antes de llegar a la calle. Me fui inmediatamente a la máquina de escribir y escribí
el cuento de una sentada.
De "La casa tomada" se dijo que era una alegoría del Peronismo y de la situación
de Argentina a final de los años cuarenta. Cortázar no rechaza totalmente esta tesis:
"Esa interpretación de que yo estaba traduciendo imaginativamente mi reacción
como argentino ante lo que sucedía en el país, no es la mía, pero no se puede excluir. Es
perfectamente posible que yo haya tenido esta sensación y que en el cuento se tradujera así,
de manera fantástica y, simbólica"




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